Estoy pensado en hacer un túnel para alejarme de vos, para que no me hagas mal. Atravezar desiertos azules, comiendo caracoles y frutas maduras. O zigzaguear por el pasto como un escarabajo rojo y llegar al otro lado del sol sin que me pise un auto.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
jueves, 8 de noviembre de 2007
guía
Poder desahogar estos gritos suicidas. El sueño es una guerra que se pierde. El hambre es una poesía que se ignora.
Si para buscarlo tengo que encontrarlo quiero tener que caminar sobre el cristal de hielo y pedirle a un gitano que me preste su brújula.
El hambre es la poesía de los pobres.
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12:17
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osos dijeron
Día 5
Voy a tener que reforzar las precauciones. Un rayo de luz logró meterse en la habitación. Por suerte no vi nada porque enseguida lo cubrí con lo primero que encontré. Creo que fue una mano.
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12:13
1 osos dijeron
miércoles, 7 de noviembre de 2007
estado de ausencia
quiero desprenderme de esta soledad nocturna. derramar un llanto entre olvidos y espesas tinieblas. extender la mano y que estés ahí, al acecho, con el puñal preparado por si ataca la ausencia.
se filtran algunos callejones imperfectos entre flores marchitas y sabores aciagos.
Y es el mismo. Y no. Y otro. Y mañana tal vez ya no haya. No haya este silencio roto con estas palabras impuestas venidas no sé de dónde. O de un lugar inabarcable.
flotando en balsas inconclusas, meditando en la jungla entre tambores soleados y príncipes dormidos. Vienen cantando himnos gigantes, predicando vientos perdidos.
Y yo acá llena de soledad. Presa de mi boca. Quiebro una sombra y nace el desconcierto. Y como una música fugaz las cuerdas se tocan solas.
No hay oídos que quepan en estas súplicas. Sólo hay fastidio y tormenta. No es bueno el pronóstico. Hoy no. Las gotas caen pesadas en la tierra seca que retumba con augurios ancestrales. El grito gutural del abismo se esconde en un eco efímero y precoz.
Voraces son tus manchas que me envenenan con ojos ciegos y perfumados.
Sacros imperios se erigen a mis espaldas. Los oigo caer como cadenas rotas.
Ser libre. Qué tortura, qué sufrimiento, cuánto dolor en estas tierras mojadas.
Tanto olor a café y tan poco sueño.
Tus hombros vigías como huesos de gato esperan saciarse de mi sed.
Y yo, infame ninfa del olvido, esquiva sombra del día, busco sin piedad el mar que me hunda en la alegría.
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10:54
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osos dijeron
quiero desprenderme de esta soledad nocturna. derramar un llanto entre olvidos y espesas tinieblas. extender la mano y que estés ahí, al acecho, con el puñal preparado por si ataca la ausencia.
se filtran algunos callejones borrosos con flores marchitas y sabores aciagos.
Y es el mismo. Y no. Y otro. Y mañana tal vez ya no haya. No haya este silencio roto con estas palabras impuestas traídas no sé de dónde. O de un lugar inabarcable.
flotando en balsas inconclusas, meditando en la jungla entre tambores soleados y príncipes dormidos.
Vienen cantando hinmos gigantes, predicando vientos perdidos.
Y yo acá llena de soledad. Presa de mi boca.
Quiebro una sombra y nace el desconcierto. Y como una música fugaz las cuerdas se tocan solas.
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10:19
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martes, 6 de noviembre de 2007
no sé cómo sigue la historia. y eso me desespera. no, no me genera la maravillosa sensación de estar creando algo y no saber qué va a venir. No, ahora no. Me desespera como una mosca en el oído. Quiero saber qué va a pasar. Y eso sólo está en mi mente. Y por eso ahora me odio. Me desespera. Quiero salir. Quiero tirarme al sol y solo pensar en el calor que tengo. Quiero meter los pies en una fuente. Y después la cabeza y quedarme unos minutos así hasta salir azul y sentir el aire fresco que entra en mis pulmones ahogados. quiero revivir y para eso es necesario morir. quiero soñar otras cosas. otros finales. y sueño siempre el mismo. quiero engañarme y creerme feliz. no estoy tranquila. no sé por qué. me presiona la persiana. la subo. uf, ya está. era eso. solo subir la persiana y ver a través de la ventana el muro. el muro está ahí, es concreto. de concreto. entonces no hay que imaginarlo. qué placer. qué liviandad que todo esté así dado. pero dura unos momentos. después todo vuelve a flotar y tengo que ir agarrando cosas para poder sobrevivir. porque sino se escapan rápido. todo pasa rápido en este río. los peces, las algas, corren como si llegaran tarde a algún lado. pero todos los lados están acá, o allá o donde querramos. si quisiera llegar acá, ya lo hubiera logrado y todo sería mucho más fácil. pero no. la señorita quiere ir más allá. quiere saber el final de la historia ahora. no, chiquita, para eso vas a tener que sufrir mucho. horas de insomio, de exposición. porque crear es exponerse. y creer también. y tienen una sola letra de diferencia. pero volvamos al desierto de donde venimos. sí, ya sé, nadie entiende nada. pero vos te estás pinchando con un cactus y eso sí que lo entendés y muy bien. bueno, ya es hora. de levantarse. de romper las hojas. de borrón y cuenta nueva. Mozo, la cuenta!
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11:35
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osos dijeron
lunes, 5 de noviembre de 2007
algo viejo que vuelve
A medida que el tiempo pasa las cosas se resignifican. A veces pienso que ya no soy yo la que leyó La metamorfosis, (cualquier de las dos veces). A veces pienso que no me alcanzarían las horas del día para que todos mis yo puedan disfrutar de todo lo bello del mundo. Yo no soy ayer, y hoy, no leí tal libro, hoy no vi tal obra; fue otra, y en otra quedan las sensaciones, las imágenes; otra tuvo el placer, ese placer. Yo tengo otro. No mejor, ni peor. Otro. Sin embargo, no deja de resonar en mi mente la realidad infalible de que nunca somos los mismos. Cómo prometer entonces amor, más allá del día de hoy. Quién no cambia, muere. Y yo no quiero morir. Y cambio. Sin querer, a veces. La realidad me hace cambiar, lo que veo, lo que oigo, lo que vivo. Las personas que conozco, las que podría conocer, todo me hace ver las cosas de un modo diferente. Tal vez sea exagerado. Pero también esa soy yo. El cambio no es pervertir la esencia, aunque ésta tampoco sea inalterable. Nada es inalterable. Y eso duele. Y es un duelo constante. Acaso vivir sea eso, o al menos una visión un poco oscura diría que vimos en un constante duelo (que duele) por lo que ya no somos, ni nunca jamás seremos, ni viviremos, ni sentiremos. Cada momento es único, y en este punto me declaro existencialista. A partir de ahora. Eso es algo que cambió en mi esencia. Ya había dicho que no era inalterable. No sé qué más se modificará en mí o en mi entorno a partir de este cambio. Porque así como los demás me modifican, seguramente yo modifico a alguien. Sin quererlo, a una persona que pasó y posó sus ojos en los míos y vio algo. Y sí, ahora soy romántica. Soy muchas, soy todas y a la vez no soy nadie. Y esta redefinición del ser humano, me abruma, me exalta, me excita y me angustia.
Sin embargo, la elijo. Hoy, ahora; mañana no sé. Sólo quiero vivir cosas que me hagan feliz, que me llenen, que me hagan persona. Y esto no quiere decir cosas que me “hagan bien” o que sean buenas, como estuve tentada de escribir... no, son cosas que pasen, no más ni menos, incluso la desilusión y el desamor, son cosas increíbles de vivir. Y vivirlo así lo hace menos doloroso en un punto; cuando logramos verlo así. Yo ahora lo veo así. Este desamor que estoy viviendo, hoy. Y no ayer. Ayer era distinto. Lo vivía de otra manera, más dramáticamente. Y está bien también. Todo está bien. No. No sé por qué pero no creo eso. No todo está bien para mí. Y no es que juzgue otras formas de vida. Pero para mí no está bien todo.
Pero las cosas que pasaron de ayer a hoy, aunque más no sea haber dormido entre pilas de libros, en un lugar que no es el mío con sueños robados a la luz del día, eso ya me hace distinta de la de ayer. Entonces puedo mirar las cosas con otros ojos. Entonces puedo amar a la misma persona, o no. Y puedo y quiero permitirme eso. Con sus riesgos. En una persona como yo, tan inestable y sensible y pequeña y frágil. Y no. Y fuerte. Y segura. Y valiente. Entonces cuál soy yo. A veces me confundo a mí misma. Me engaño para poder seguir adelante. Aunque a veces pienso que no voy a poder seguir. Que en algún momento voy a decir: bueno, hasta acá llegué. Y voy a parar el motor. Y tal vez haya alguien que pueda y quiera hacerlo funcionar. O tal vez no y quede así varado, en medio de las ruinas, del polvo, del camino, tal vez para siempre. Y eso puede pasar mañana, o tal vez en una hora, o en años, o nunca. Y eso nadie lo sabe. Y eso es lo maravilloso de vivir, de estar vivos. De sentir la adrenalina en la piel. Sé que hay algunas cosas que me hacen sentir algo parecido a la felicidad. Aunque me cuesta entender que tal vez sea solo eso la felicidad. Una sumatoria de momentos. No un estado general (y en consecuencia, vago). Solo una sucesión de momentos entrecortados. Particulares y breves, a veces demasiado, y por eso hay que cuidarlos, aprovecharlos, vivirlos y guardarlos. Sí, guardarlos. Nunca está de más tener algo lindo para echar mano cuando nos sentimos vacíos y tristes y queremos salir de ese estado. Porque a veces no. A veces tenemos, tengo, ganas de revolcarme en el llanto, en la tristeza absoluta del ser - humano, de mi vida, de mis días, hundirme en el más hondo de los dolores y ver cómo salgo de eso, como un desafío, como una prueba más. Ver cómo mi alma se desintegra en cada lágrima, como se desmorona todo, todo negro, nada nada sólo llanto de angustia y ganas de quedarse ahí para siempre, en un rincón, sangrando, morir así, sin recuerdos, seca, seca y sola.
Pero no. Otras veces no. Quiero salir. Y lucho. Y me desgarro el alma que queda hecha jirones contra la almohada y mi mano se extiende y no toca a nadie, porque nadie me ve. Porque me escondo. Claro, para llorar, me escondo. Entonces nadie me ve que pido a gritos que me miren, que me escuchen. Y entonces o caigo rendida y la falta de fuerzas hacen que el llanto se agote (pero no la sensación de angustia, que pasa a ser una angustia espantosamente seca). O logro gritar tan fuerte que alguien me oye y acude. Y me sana. Me salva, me cobija. Porque por suerte hay gente con esa capacidad de salvarme; porque yo les di esa posibilidad. Hay que gente no quiere salvarse nunca. Y no te da esa posibilidad, y eso a mí me genera una impotencia horrible, pero hay que aceptar. Aceptar que tal vez no sea yo quien te pueda salvar, que tal vez no te quieras salvar. Es triste. Muy triste para mí, ver a alguien lindo, perderse en las neblinas de la depresión. Es infinitamente devastador. Nunca me había pasado. Y mierda, cómo me afecta. Tan solo hace un mes me encontré con su alma, o con su corazón o con su cuerpo o con todo al mismo tiempo y ya caí en la trampa tendida por mí misma. Qué estúpida. Y bueno, tal vez aprenda algo de esto. Creo que ya aprendí. Más bien, creo que cambié, que es la mejor forma de aprender. Si uno aprende sin cambiar, es inútil. Es como el conocimiento de enciclopedia, como estudiar de memoria: sirve para un momento y se esfuma. En cambio si incorporamos la vivencia, si eso se hace carne en nosotros, eso significa que salimos airosos del asunto, aunque tal vez con una herida más. Por pequeña que sea.
22 de febrero de 2006
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osos dijeron
jueves, 1 de noviembre de 2007
el aburrimiento es feroz. es de noche. prendo un cigarrillo y miro mis dedos moverse entre el tabaco y el humo. ni siquiera el humo toma formas sorprendentes. me siento en el escalón de más arriba y miro hacia la puerta. no espero que venga nadie. es sólo para confirmar la salida. para saber que si quiero puedo irme. pero elijo quedarme.
tengo sed. busco un vaso y me sirvo agua. la tomo. despacio. siento como va atravezando mi lengua, mi garganta...pero en un punto la pierdo. ya no la siento. quizás haya calmado mi sed y entonces su existencia no tenga sentido. quizás ya no 'es' nada.
no sé. dejo de pensar en eso. apago el cigarrillo cuando todavía queda la mitad. en realidad no fumo. pero ciertas circunstancias me parece que necesitan de un poco de humo. como una ambientación. como una música de fondo.
sigo aburrida.
escribo. unas líneas. garabateo la hoja. pienso en qué podría hacer para no aburrirme. hojeo las páginas de un libro. no me atrae.
miro la puerta.
no viene.
no va a venir.
igual no lo espero.
y si viniera el aburrimiento seguiría presente como una sombra, como un reflejo. y sería peor porque tendría que fingir no aburrirme.
que no venga.
no.
bajo hasta el primer escalón. me siento. me saco las zapatillas y siento el pasto. está seco. hace días que no llueve. hay sol. y no parece que vaya a llover.
miro mis pies. flacos y blancos. me llevan a todos lados y sin embargo nunca los miro. durante mucho tiempo no los reconocí como míos. eran algo ajeno a mi cuerpo. ahora no, ahora son míos. sólo míos.
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13:06
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jueves, 25 de octubre de 2007
una mañana
el calor se pega en la espalda
caos en el tránsito
caos en las palabras
un accidente
manchas de colores
la naturaleza es injusta
la solemnidad es redundancia
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11:58
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osos dijeron
domingo, 21 de octubre de 2007
Si tuviera un lunar al lado de la boca sonreiría sin piedad a los caminantes sin sombra. Mi lucha sería distinta. Mis ojos arderían en otros fuegos.
Pero el escape encontraría la misma salida. Y el vértigo al vacío seguiría empapelando las paredes concretas, de cal y arena.
Si aunque sea tuviera una verdad para revelar brillarían mis colmillos en otros cuellos, más blancos, más secos. Pero seguro derramarían, roja, la misma sangre.
Si al final son sólo excusas y solo importa lo importante.
¿Qué es entonces?
Qué es lo importante sino estás. Si no hay más arroz con azafrán, no hay más vueltas a la calesita, no hay más reír por reír, no hay pies descalzos en el auto. Sólo queda la ausencia y el silencio. De eso sí hay. De eso sí queda.
De lo demás qué hay, qué queda, qué importa?
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20:49
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miércoles, 17 de octubre de 2007
entonces, las palabras estallan; Antígona en su rincón, con esquirlas de vocales entre sus dientes, toca el arpa guerrera de la memoria.
Esconde entre sus ropas un ángel desplumado, que hierve en aceites de llanto y sales de amapola.
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osos dijeron
martes, 16 de octubre de 2007
más de La Hierba Roja
-Folavril... -dijo Lazuli.
-Saphir... -dijo Folavril.
Y se besaron de nuevo. La noche se acercaba. Los vio y se detuvo antes de llegar a ellos, para no molestarlos. Mejor sería que fuera a acompañar a Wolf, que regresaba en aquel momento. Al cabo de una hora, todo estaba a oscuras, menos un círculo de sol en el que había los ojos cerrados de Folavril y los besos de Lazuli, en medio del vapor que desprendían sus cuerpos. "
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osos dijeron
domingo, 14 de octubre de 2007
para melosos
Hay un instante en el que no somos nada. Digo, entre nosotros, nada; sólo un cristal liso y transparente. Todavía no hay nada. Nada de esa formalidad insulsa, nada que nos encierre en la seguridad del sí rutinario. Dos abismos que se miran.
Darse vuelta corriendo, o muy lentamente, “echando una última mirada” y no verse nunca más. Podría pasar. Pero una llave gira. Y todavía por un segundo más o por algunos años somos dos desconocidos. Miedo, excitación, vértigo.
¿Serás alguien hoy entre mis brazos? ¿Serán tus besos insolentes los que se deslicen por mi piel? Quizás mi piel hoy no necesite de tu aliento. Y no lo sé hasta que la cercanía de tu perfume anuda un lazo, y trae un recuerdo; un recuerdo como lejano como de otras vidas.
Una unión de arenas, acuática, como de fuego. No alcanza el cuerpo y se cuela el alma. Intentamos llenarnos, asquearnos de miel y de canela. Mordemos manzanas hasta cansarnos. Pero nunca llega el fondo del abismo. Y luego, entonces sólo reposar siendo un poco más del otro. Siendo cabalgados por caballos negros que desafían al viento, al pulso, al tiempo.
Hay olvido, hay distancia, hay besos que ya nunca se van a dar. Ya hay todo eso y no hay nada. Hay vacío cada vez. Más hondo, más certero. Acaso el amor sea no llenarse nunca.
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viernes, 12 de octubre de 2007
siniestra

Muchas personas zurdas tienen dificultad para adaptarse a un mundo en donde todo está al revés, viendolo desde el punto de vista del zurdo"
Los zurdos procesan la información con "simultaneidad visual", modo en el que varios esquemas se procesan simultaneamente. Un efecto lateral de estos modos de procesar la información es que los diestros necesitan completar una tarea antes de empezar la siguiente. A los zurdos, en contraste, les conforta cruzar varias tareas, para lo que tienen mayor habilidad. Esto les hace aparecer (a la mayoría diestra) como si no terminasen nada. Alternativamente, los zurdos tienen una excelente habilidad multitarea, lo que quizá esté en el origen de las anécdotas que sugieren que son más creativos.
Cuántos sesiones me hubiera ahorrado si hubiera sabido que todo esto era por ser zurda nomás...en fin, internet me está quemando el cerebro.
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osos dijeron
tu realismo
El surrealismo es el "rayo invisible" que nos permitirá un día triunfar sobre nuestros adversario. "No tiembles, adefesio". Este verano las rosas son azules; la madera es vidrio, la tierra envuelta en su verdor me impresiona tan poco como un aparecido. Vivir y dejar de vivir son soluciones imaginarias. La existencia está en otra parte. (André Breton)
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osos dijeron
su realismo
"El color de las medias de una mujer no es forzosamente igual al de sus ojos, lo que ha hecho decir a un filósofo, cuyo nombre no vale la pena mecionar: 'Los cefalópodos tienen más motivos que los cuadúrpedo para odiar el progreso'"
Max Morise (sacado del Primer Manifiesto Surrealista, de André Breton)
Qué onda, eh?
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jueves, 11 de octubre de 2007
Osa Polar Zurda
Los osos polares son nómadas y, aunque ocasionalmente recorren grandes distancias, tienden a permanecer en la misma área. No defienden su territorio.
Los osos polares son solitarios, excepto en el caso de las hembras con crías o los adultos en busca de apareamiento.
Los osos polares nacen ciegos.
Los osos polares son zurdos.
2.500 personas al año mueren en accidente por usar herramientas hechas para gente derecha.
No sé, fijate.
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Monotemática
Retener. Memorizar. Eso quisiera. Todas las palabras de este libro. La Hierba roja. Boris Vian. Imposible no caer en sus garras. Mi vanidosa mano se desespera porque jamás brotarán de ella palabras, no, frases, no tampoco…eso, eso que se crea entre mis ojos y esa hoja (¿esa hierba?), que dice: Folavril, que dice Wolf, Lazuli, Lil, que dice tiempo, infancia, recuerdo, amor, que dice que ‘luchar no significa avanzar’ que dice…en fin, el libro todo es una gran sucesión de imágenes que explotan en la retina, que se desparraman inabarcables con una sola lectura. Cuando tenga valor, y sobre todo cuando tenga mi libro propio (se aceptan donaciones; odio no poder escribirlos!!) me sumergiré nuevamente en los suburbios de la razón, y hundiré mi nariz entre amores ausentes, recuerdos olvidables y playas secas.
Yo quisiera tomar las palabras por el cuello, y estrangular a Boris, mientras le digo: hijodeputa no podés escribir así, no podés humillar así al pobre papel con esas imágenes, que no puede contener.
Quiero ser como dice Wolf que son todas las mujeres: un color, un perfume y una música.
‘¿Hay alguien más solo que un héroe?’
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osos dijeron
miércoles, 10 de octubre de 2007
fragmento de "La Hierba Roja" de Boris Vian.
“Monsieur Brul -dijo Wolf subrayando las palabras-, escuche lo que voy a contestarle. Escúcheme con atención. Sus estudios no son más que una broma. Es lo más fácil del mundo. Desde hace generaciones y generaciones, se intenta hacer creer a la gente que un ingeniero o un sabio son hombres de élite. Pues bien, yo me río; y nadie se llama a engaño, excepto los que pretenden formar parte de esa élite: Monsieur Brul, es más difícil aprender a boxear que aprender matemáticas. Sino, habría en las escuelas muchas más clases de boxeo que de aritmética. Es más difícil llegar a ser un buen nadador que escribir correctamente. Sino, habría muchos más entrenadores de natación que profesores de gramática. Todo el mundo puede ser bachiller, señor Brul, y, en efecto, hay muchos bachilleres, pero ¿cuántos de ellos son capaces de participar en una prueba de decatlón? Monsieur Brul, odio los estudios porque hay demasiados imbéciles que saben leer: pero ni estos imbéciles se equivocan, porque se pasan el día leyendo periódicos deportivos y glorificando a los héroes del estadio. Y más nos valdría aprender a hacer el amor correctamente que devanarnos los sesos delante de un libro de historia. (…) El amor es una actividad física tan descuidada como las demás.
(…)
Ahora ya sabe qué opino de sus estudios. De su chochez. De su propaganda. De sus libros. De sus aulas que apestan y de los tontos de la clase que se pasan el día masturbándose. De sus lavabos llenos de mierda y de los alborotadores solapados, de los alumnos de la Escuela Normal, verdosos y gafados, de los del Politécnico, llenos de presunción, de los de la Central, almibarados de burguesía, de los médicos ladrones y de los jueces deshonestos…qué porquería…yo me quedo con un buen combate de boxeo…también está amañado, pero por lo menos es divertido.
-Es divertido sólo por contraste- dijo Monsieur Brul-. Si hubiera tantos boxeadores como estudiantes, al que llevaría en triunfo sería al vencedor de las oposiciones.
-Puede ser. Dijo Wolf, pero se ha preferido propagar la cultural intelectual. Tanto mejor para la cultura física…"
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10:56
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osos dijeron

