viernes, 14 de septiembre de 2007

Lo que veo es lo que no está. Veo una ausencia. La ausencia de un vestido rosa detrás de la ventana. La necesidad de congelar esa visión me llevó a abrir la puerta, atravesar el patio y pararme justo enfrente de la ausencia del vestido. Sentir su aroma a bergamota, oír su sonido a río manso.
Ir hacia el vacío. Entre esos dos agujeros negros. El aire insonoro me aísla.

Ojo de tormenta. Boca de avalancha.

Vendrán a buscarme. Tendrán muchas manos y una sola salida. Me tomarán por los hombros me guiarán sin violencia y yo me dejaré llevar porque jamás pude resistirme a ir hacia mi propio fin. Oiré algunos pasos, pero no pediré ayuda. Yo también voy a poder -al fin- entregarme. Y ya no sentiré culpa. Nunca más.

de morir cómo de ausencia

Despacito. Consumiéndome desde adentro. Primero los órganos, después las partes más superficiales. El pelo. Los dientes. Hasta no ser más que un charco sangre derramada en un suelo marrón. Tierra y sangre. Sublime combinación de imágenes. Desquiciadamente hermosa. Excitante. Despojarme de estas pieles que me sobran, de estos huesos que no se llenan. Y ser una con la tierra. Como en otro tiempo /// Una jauría de lobos buscando niños para amamantar. Un silencio de noche. Y otra vez la ausencia ///

miércoles, 12 de septiembre de 2007

PASA POCO TIEMPO. PERO PASA IGUAL. NO HAY DETENCION EN LA OSCURIDAD MATINAL DE TU ALIENTO SIN NOMBRE. NO ESCUCHO TUS PASOS. PERO YA ESTÁS ADENTRO. DERRAMANDO TU SIMPLEZA ARDIENTE Y FUGAZ. SE LLENA EL VACÍO. EL HUECO CERRADO. NO HAY OPCIÓN, PORQUE NO HAY SALIDA. CALLARSE EN SINFONÍA SUTIL. RECUPERO MI SILENCIO ESPANTADA. LODO DE LABIOS.

¿Qué es esta calma estrepitosa, este remanso lunar en el que me encuentro? Hace mucho que no sentía que se puede estar esperando, sabiendo que va a llegar y entonces quizás ahora entiendo eso de la “dulce espera”. No, no estoy embarazada. Simplemente, espero. Y es dulce. Porque sé que va a venir. Sino sería angustioso, inminentemente suicida. Sería pesado. Pero no. Hoy el día pegotea el pelo, la piel y yo tengo el cuerpo iluminado. Llueven sobre mí mieles de seda. No es felicidad, no. Es una sensación de calma pavorosa, una sucesión de ritmos porteños como melodías. No hay ruidos, hay sonidos que se conjugan y hacen más tierna la espera. Beso el aire, acaricio una paloma. Ya está llegando…

Entonces te escribo
Te derramo en el papel para que estés en algún lado
Para hacerte presente entre tantos espejos rotos.
Sangre que derrama las últimas gotas del pasado

No hay celdas bilingües en estas noches de antorchas
Hay cientos de espías que me buscan
Me someten
Me empalagan

Solo reconozco el pasar de tu pelo al viento
Tus labios agitados
tus ojos verdes

Un susurro
Un oído
Una gota que se pierde sin sabor a nada

Cada cuchillo es una alfombra
Me mezo y me acurruco en tu espalda infalible

Si estás
Es porque te derramo en estas hojas blancas
Sucio de renglones
Pintado de letras negras
Manchado, al fin, de ausencia

Quizás perderse es encontrarse en otro lugar.
Tengo la sensación de que estoy haciendo algo. Algo grande. Algo con alcance inimaginable. Que me trasciende. Algo que va a llegar hasta el último rincón del mundo. Quizás nadie se entere que fui yo. Será un movimiento imperceptible.
Un roce, un pequeño acomodamiento que pondrá el universo patas para arriba. Seré la reina oculta de mi propio cambio; disimulada emperatriz de mis suburbios.

Callaré mi responsabilidad, esconderé que fue mi mano la que movió el engranaje. Y así silenciosa y cabizbaja huiré al campo, y me encontraré en ese otro lugar. Me fundiré con la tierra y moriré sola, bajo un sol de otoño, rodeada de animales que lamerán mis huesos hasta hacerme suya.

El sonido de las campanas retumba en las paredes del fuerte. El grito del monje se oye como un eco ausente que se precipita por las angostas calles de tierra. Hay un niño que llora cubierto de pieles infalibles, recordando el momento de su nacimiento.

El mendigo llora a los pies del mártir y le ofrece grises néctares de ninfas marinas. El sabor dulce de la derrota embebe los labios y los adormece.

Presos de una religión inocua, insectos y deidades se mezclan en danzas alegres. Cantan versos brillosos que enceguecen a los caminantes desprevenidos.
Los cañones aún secos esperan la partida. Mientras algunos pequeños audaces lobos domesticados preparan una sopa que calmará su sed.

Desde el olimpo se distinguen cuernos de sapos olvidados en bibliotecas de serpientes. El dios del hiato se enfrenta con el minotauro. Nace así la metáfora.

Me sumerjo en el abismo de la palabra, un pozo ciego sin fin, ni quimeras. Hace frío en este pozo. Precisamos el fuego de la discordia para calentar este presagio de vida. Pronto llegará un sonido ensordecedor y las cenizas cubrirán los cuerpos. Eso dijo una muchacha mientras lavaba su ropa el borde el río.

A ella se acercó el monje y le dijo: “muchacha, tú que tienes el don del insomnio, ven y despierta mi encanto sobre las olas de esta incertidumbre”: Y ahí nomás la virgen despojóse de su vientre y se lo entregó envuelto en la espuma dulce del desconsuelo.

jueves, 22 de febrero de 2007

La Otra

Son uruguayas y usan la voz como instrumento principal. Proponen una muestra de temas populares de los más diversos compositores en versiones a capella o con mínima instrumentacion.
La Otra es es un cuarteto vocal femenino, integrado actualmente por:
Beatriz Fernandez
Ana Prada
Lea Bensassón
Carmen Pi.

Comenzaron hace ocho años cantando en las veredas de la Ciudad Vieja en Montevideo, bajo el padrinazgo artístico del Negro Rada, y sin querer abrieron un espacio para las mujeres en la música de su país, que actualmente prolifera en agrupaciones y solistas del género. "Es tiempo de que la mujer entre en la historia de la música uruguaya. Espero que la otra anime a nuevas generaciones de mujeres a mostrarse, y lograr un equilibrio más justo entre la música femenina y masculina en nuestro país".
(Ruben Rada sic.,2000).
Editaron dos discos, el primero de ellos en Uruguay, producido por Rada para Zapatito Discos; el segundo grabado en Nono, Córdoba y editado por Los Años Luz en Argentina. El repertorio aborda mayoritariamente obras de artistas uruguayos como Leo Masliah, Eduardo Mateo, Jorginho Gularte, Jaime Roos, Fernando Cabrera, Jorge Drexler y Los Shakers. Tambien incluyen arreglos de temas de Rita Lee, Sting ó Djavan –entre otros, siempre priorizando la canción como hilo conductor de la propuesta.
Fueron anfitrionas de Buena Vista Social Club, Harlem Gospel Choir y Simply Red en sus presentaciones en Montevideo. Recorrieron el interior de Argentina realizando veinte shows junto a Ruben Rada en las giras “Candombe Jazz Tour” por el sur, y “Negro Rada Tour” por las sierras de Córdoba en el 2005. Fueron convocadas por el productor y arreglador Carlos Villavicencio para grabar la banda sonora de la película “Samy y Yo” protagonizada por Ricardo Darin. También grabaron la banda sonora del film “Maldita Cocaína”, protagonizado por Ricardo Spalter y Osvaldo Laport. Participaron dos veces en el Festival RIO A CAPELLA en Rio de Janeiro, Brasil.
Compartieron escenario y encuentros musicales con Fernando Cabrera, Hugo Fattoruso, Liliana Herrero, Jorge Drexler, Urbano Moraes, Pitufo Lombardo, Pinocho Routin y Joe Vasconcellos entre otros.
LA OTRA se presentará el próximo 16 de Febrero en el jazz club MEDIO Y MEDIO de Punta Ballena, Uruguay; y el 28 de Febrero en LA TRASTIENDA CLUB en Buenos Aires, Argentina.
“Decir que hay cuatro uruguayas haciendo música popular con la voz como único instrumento, sólo acompañadas por pequeños momentos de percusión o de loops de computadora, puede predisponer a la escucha de un grupo de esos que se tildan de “experimentales”. Asomarse a la propuesta de esta formación, sin embargo, es descubrir que en el universo de la música popular latinoamericana aún queda mucho por decir.” (Karina Micheletto,Pagina12 / Argentina)
“...los pasajes más originales de "La Otra" radican en los arreglos de voces, que no intentan emular instrumentos ni son de tipo estrictamente coral. La Otra escapa a los convencionalismos y tiene la capacidad de generar un feedback interesante con la gente.” (Alejandra Volpi, Ultimas Noticias / Uruguay)